Esta pieza fue donada por un particular, indico que su procedencia estaba localizada cerca del Charco Negro en el municipio de Sinarcas. De Sinarcas se conoce una famosa estela (F.14.1) con una larga inscripción ibérica.
La inscripción está realizada antes de la cocción sobre la zona dentada, de forma que los dos fragmentos de texto de los extremos se sitúan en los dientes del vaso, mientras que el fragmento central se sitúa en el diente de la tapa. La inscripción es posterior a la confección de la tapa, ya que los signos se adaptan a los dientes.
La inscripción está claramente completa por la derecha, pero podría estar incompleta por la izquierda, ya que faltan los dos dientes anteriores, uno correspondiente a la tapa, reconstruido con yeso, y uno inferior, correspondiente a la urna, que podrían llegar a contener unos tres signos cada uno. El siguiente diente de la tapa se conserva y no contiene ningún signo, por lo tanto, la inscripción no continuaba más allá de los dos dientes perdidos.
La tapa SÓLO ENCAJA en el vaso EN UNA POSICIÓN que sería la que el texto estaría indicando, lo que daría a este texto una función especial como indicador del punto de encaje.

Y parece que existen otros posibles paralelos epigráficos para esta función de encaje entre tapa y base. En concreto un pyxis de cerámica pintada también procedente del Tossal de Sant Miquel, de la misma tipología, aunque de forma ovoide. En este caso el indicador del punto de encaje es un signo ibérico ti en posición invertida con respecto a la posición de uso del vaso. Otro caso de encaje es (F.13.6) en el que la marca de cierre son dos marcas incisas en forma de V situadas en este caso en dientes adyacentes, uno de la tapa y otro del vaso, debajo del signo s de la inscripción pintada (Fletcher 1952-1953, 5; Bonet 1995, 253; nº89).
La lectura de esta pieza sería (])bankuŕsban o (])banguŕsban, depende de cómo se interprete el signo ku3 bien como simple, o sea sonoro, o bien como signo complejo, o sea sordo. Es probable que se estuviera usando un signario dual, lo que afectaría a la lectura del signo ku.

L. SILGO nos trae, en su publicación sobre el plomo Marsal, un analisis de este segmento bankurrs. Nos dice que kurrs ha sido considerado como “ofrenda” (Silgo 2002, p. 72), o bien referencia al soporte u “ofrenda, exvoto, regalo” (Rodríguez Ramos 2005, p. 60); también un “objeto sagrado” (Rodríguez Ramos 2005-2006, p. 466). De la variante con ban- antepuesto como aquí aparece en las cerámicas de Llíria MLH. F.13.5 y F.13.10 y en la fusayola de Sosés MLH. D.11.3, nos indica que no se sabe que matiz aporta al significado de kurrs. Meseguer (s.f.) traduce kurrs por “adoración, adorar, culto” deducido de vasco GURTZA ‘adoración, culto’ que encuentra en el diccionario Múgica (GURTU ‘adorado’).
También hace referencia a Jaquemot (2017) el cual indica que kurrs es “veneración” y opina que ban- es “determinante enfático de valor” cuando va delante, por lo que traduce bankurrs como “desitjar veneració: salutació”.

(otras apariciones)
ban
Como hemos dicho en ocasiones anteriores, ban como “unidad básica” (numeral) puede tener origen en *pean>bean de BE (suelo, parte inferior, fondo; piso; bajura; asiento, base de recipientes; faldón) y su evolución a BAN está en:
- BANAI: único, dispar, desigual, diferente.
- BANAN: raramente; separadamente; discordar; de uno en uno.
- BANKA: filón, veta, vena, venero (manantial de agua/origen, principio); criadero; hebra.
- BANTXA: arrecife
- BANDIL: holgazán, perezoso, haragán.
- BANEATU: confeccionar, elaborar, manufacturar, hacer.
Y sobre todo, es muy interesante en el caso de BANTZU (<*banku) que significa Contrapeso o Contrafuerte de un “Rodete” (rodezno), la una rueda motriz de un molino. En Galicia la piedra solera aun se llama "PE".


En el caso de la fusayola (rodete) de Soses (L.07.02, bankuŕs) se asocia a la perfección con la voz vasca de BANKA, que es “hebra”, y que básicamente es el resultado de unificar las fibras en solo un hilo (*peanka>*beanka>BANKA).
Algunos creemos que no todas las sibilantes del euskera son antiguas, que algunas son más modernas de lo que se cree. Muchas fueron generadas por la misma causa (o similar) que genero las aspiraciones típicas del aquitano, y tambien estan presentes minoritariamente en algunas otras lenguas, celticas y germánicas. Hablamos de la K.
La K, en lenguas prerromanas ibéricas (y en otras también) es un radical LOCATIVO y estático. Si un espacio es propenso a generar una acumulación o abundancia de algo llevara este radical K, prefijado y sufijado con vocales. Sabemos que la palatalización o satemización de la /k/ se dio mucho en algunas lenguas (entre ellas romances, etc, o por contacto) tomando un valor hacia /t͡ʃ/ o /t͡s/, y posteriormente a /s/ss/x/. Por ejemplo -AKA como un Abundancial. Si ARRI es Piedra en vasco, más AKA es ARRIAKA (k>G = Arriaga) que significa Pedregal, como lo es Hayara en árabe (Arriaca era la Guadalajara romana; Wad-al-Hayara). Con la evolución de la K estos topónimos pasan a formas más modernas:
- Arriaka>Arriatza>>Ariatza
- *Iturrika>Ituritz/iTurissa
- Arkiadona>Archidona
- Iliki>Elike>Elche
- *Munik(a)>Municum>Munich (Alemania)
- *Turik(a)>Turicum>Zurich (Suiza)
Por ello vamos a pensar que el protovasco *bean-ku ha evolucionado a *banku > BANTZU, entendido como “contrafuerte de rueda” de un carro o rueda motriz de molino. Si le dotamos de acción o movimiento será bankurr. ¿El contrafuerte de una fusayola es el huso?
¿kurr es el movimiento giratorio de la fusayola?
En vasco un *kurpil > GURPIL es una “rueda”, algo redondo girando; KURUBIL es un círculo, aro, un perímetro. El Movimiento Redondo también se ve en las Espirales, que en vasco son KURUBILKA. Y los corrales redondos para secar castañas o criar ovejas se llaman KURTXILA. Y hacer un “corro” para una reunirse es KURLAU (reunirse, agruparse) y KURLETA (apiñamiento, reunión).
K es radical Locativo (K=estático y G=movimiento) que suma diferentes vocales y entre ellas la vocal U (oscuridad, penumbra) dándonos la voz ibera kuni (cuni-culum pj) relacionada con el espacio subterráneo, túnel, mina, oscuridad, bajo corteza, bajo techo, conejo, etc.
La KU forma con la RR un movimiento hacia lo oculto, hacia la tierra, hacia el suelo generando una “CURvatura”, un MAKUR o un AGUR (doblando el espinazo, reverencia o el saludo real con la mano en forma “cuenco”). Un movimiento que no es recto, nos da la voz vasca MAKURKA que significa “en zigzag”, al sesgo; al revés, inversamente.
Una persona abatida, cabeceando de dolor, emocionalmente hundido también suele moverse con la cabeza gacha, KURRIZ significa lloriqueo; KURRIZKA es lloriqueo, gimoteo, lagrimear; MUSKURI es lloriqueo y por evolución (k > / t͡ʃ / t͡s /) da MURTZURI que también es un “lloriqueo”.
- KURLAU: reunirse, agruparse.
- KURLETA: apiñamiento, reunión.
- KURKA: trago, sorbo,
- MAKUR: inclinado hacia abajo; arqueado, encorvado, curvo; cojo; deforme, mal hecho, desacertado.
- MAKURTU: torcerse, agacharse, inclinarse, doblegarse.
- MAKURKA: oblicuamente; en zigzag, al sesgo; al revés, inversamente.
- EGUR: madera torcida / EBUR: madera olorosa y colmillo marfil (latino) / ZUR: madera recta.
- KURKATU: tragar, devorar, engullir.
- KURUBIL: circulo, aro, perímetro.
- KURUBILKA: espiral, escalera de husillo, escalera de caracol.
- KURTXILA; corral para secar castañas; corral para criar ovejas, lechones, chiquero.
- KURRIZKA: lloriqueo, gimoteo, lagrimear.
- KURRIZ: lloriqueo.
- MUSKURI: lloriqueo
- MURTZURI: lloriqueo
Cita Silgo el GURTZA vasco (adoración) nombrado por Meseguer, pero se debe incluir aquí la voz GURTZAIN (carretero, cochero). Salvo en el plomo Marsal, todos los soportes en donde nos aparece bankurrs son de forma redonda, de escritura en curva, y sibilantes en zig-zag vertical. Parece más que evidente que los segmentos kurr y bankurr tienen en común el movimiento circular.
Sibilante en zig-zag vertical.
En zig-zag es la forma más efectiva de subir una montaña, y de bajarla. El zig-zag es uno de los motivos geométricos más persistentes en la historia del arte, apareciendo desde el Paleolítico Inferior hasta consolidarse como un símbolo clave en el Neolítico. Se han hallado grabados en zig-zag en conchas realizados por Homo erectus hace unos 500,000 años, lo que sugiere que es una de las primeras expresiones de pensamiento abstracto. En el Paleolítico Superior, estos signos solían acompañar a figuras de animales (caballos, bisontes). No tenían una función decorativa, sino que se cree que formaban parte de un sistema de comunicación o protoescritura. Con la llegada de la agricultura y el sedentarismo, las líneas en zig-zag u onduladas verticales y horizontales suelen aludir al agua como elemento vital para los cultivos. A diferencia del Paleolítico, en el Neolítico el zig-zag empieza a usarse de forma sistemática para decorar cerámica (estilo cardial) y objetos cotidianos.
En el Neolítico, la figura humana se simplifica drásticamente. Un trazo vertical representa el tronco, mientras que los brazos se elevan en ángulo o zig-zag hacia el cielo. Esta postura se interpreta universalmente como un gesto de invocación o plegaria dirigido a las deidades o fuerzas de la naturaleza.

ESKA es una voz vasca para: demandar, exigir, solicitar (modo imperativo); rogar; bamboleando, cabeceando, oscilando, haciendo eses, culebreando; y para ir “en zig-zag”. Y la voz ESKANDA significa: rincón, arista, arista, ángulo entrante; astilla; trigo candeal.
Joan Ferrer i Jané, en su publicación LAS DUALIDADES SECUNDARIAS DE LA ESCRITURA IBÉRICA NORORIENTAL, repasa las dualidades presentes también en vocales y consonantes continuas, a las que llama “dualidades secundarias”. Se llama dualidad, a los glifos diferenciados normalmente por solo un trazo y que representan sonidos próximos. Indica para la sibilante /S/ lo siguiente: “Las dualidades de las sibilantes se detecta con claridad en el abecedario del Castellet de Bernabé”, presenta el autor los variados y claros ejemplos de estas dualidades, que se presentan en el mismo soporte o epígrafe.
En la publicación del mismo autor, EL ORIGEN DUAL DE LAS ESCRITURAS PALEOHISPÁNICAS: UN NUEVO MODELO GENEALÓGICO, Joan Ferrer i Jané propone un modelo de genealogía situando a las escrituras meridionales y nororientales en un mismo nivel respecto de una escritura paleohispánica original. Analiza las dualidades de la escritura paleohispanica original e indica que:
“Es plausible pensar que en origen las marcas añadidas a los signos base eran claramente identificables como marcas y que sólo posteriormente se integraron como parte del signo.”
En este tipo de sibilantes en zig-zag también vemos una problemática fonética de las sibilantes ibericas, una dualidad, o variación por ligadura. Este de aquí en concreto (tipo s6) aparece en el año 300 a.C., 125 años después de la datación que disponemos de la primera s1 en el 425 a.C.


