Mucho se ha hablado de este apellido (tan odiado por algunos) y sustantivo vasco que significa tanto “valle” como “ciruela” o “endrino”. Proponemos un paseo por el oscuro proto-euskera para entender como surgen estas voces euskéricas.
En el ámbito de la toponimia vascónica e ibérica prerromana, existen estructuras léxicas mínimas y articuladas que se empleaban originalmente para designar accidentes orográficos o lugares elevados. Estas unidades pueden denominarse Núcleos de Altura (N.A.). Dentro del patrimonio lingüístico del euskera, estos núcleos no solo actúan como Raíces de Elevación (montaña, peña, picos, rocas, salientes) sino que, mediante procesos de extensión semántica, originan de forma simultánea raíces indicadoras de Cercanía y Bondad.
Desde una perspectiva fonotáctica, se trata de Radicales Consonánticos de Altura (R.A.) que configuran un N.A. mediante la anteposición de una vocal (estructura vocal + R.A.). Entre los radicales consonánticos más representativos se encuentran las realizaciones /r/, /l/, /n/, /z/, /s/, /š/ (x), entre otras. Su combinación vocálica genera núcleos específicos:
- Con el radical /r/: /ar/, /er/, /ir/, /or/, /ur/
- Con el radical /l/: /al/, /el/, /il/, /ol/, /ul/
- Con el radical /n/: /an/, /en/, /in/, /on/, /un/
El timbre de las vocales ofrece una variación gradual y escalar de carácter deíctico o espacial: la vocal /a/ evoca lo más bajo o próximo, mientras que la vocal /u/ remite a lo más alto, distante, lejano u oculto (hURREratu >< hURRUndu)
El comportamiento semántico de los radicales: el caso de la nasal /n/ y la líquida /r/
Para ilustrar este fenómeno, se puede analizar el comportamiento del núcleo /on/ (vinculado al radical /n/). Como N.A. oronímico, sirve de base para raíces de elevación secundarias como /gon-/, /ton-/, /kon-/, /mon-/, identificables en términos como GONI, GONENGO, TONTOR (cima), KONKOR (giba), ONDATU u ONDU. En consonancia con la tesis expuesta, este mismo núcleo genera voces euskéricas que expresan Cercanía, como ONDOAN (al lado) o HONA (aquí) y Bondad , como ON u ONA (bueno/a), manifestando el estrecho vínculo conceptual entre ON, HONA y ONA.
Este idéntico patrón se reproduce en los núcleos articulados en torno a la vibrante /r/ son los /ar/, /er/, /ir/, /or/, /ur/. Actúan, por un lado, como núcleos semánticos de altura en orónimos y antropónimos de la misma entidad, ARGANA, ARBE, ARBURU, ERGOIEN, ERBERA, ORKOIEN u ORBEGOZO.

Por otro lado, los N.A. operan como prefijos de proximidad o adyacencia en formas léxicas como ARAISTI (cercano en el tiempo), ARALDI (época de celo o reunión), ARBERA (receptivo), ARMEN, ERDU (acércate), GERTU, ORAIN y ORAITAN (ahora / cercano en el tiempo), ORAKA, ORAKI (amarra), URBILDU (acercarse) o URBITE; IRATSI / IRATXI (añadir, apegar o adherir); IRABAZI (ganar, atraer, seducir, cosechar o juntar); IRLIKA (pasta pegajosa o goma de pegar); IRMATU (apretar u oprimir).
Del prefijo de cercanía al sufijo de proximidad
Es preciso señalar que un N.A. no solo se manifiesta en posición inicial como prefijo, también actúa en euskera como desinencia o sufijo, conservando el significado primitivo de "cercano a" o "próximo a".
Como hemos visto anteriormente los Núcleos Altura / al / el / il / ol / ul / también toman un valor de Cercano a, Junto a, Cerca de. Cuando suman su participio pasivo (R.A.+vocal) / la / le / li / lo / lu / como algo Elevado, Alto, etc., nos dan por ejemplo las típicas desinencias -ella/-elle/-ello/-ellu, que la toponimia eusko-ibera usa tanto en Asturias para indicar “Cerca de lo Alto”. Variando la intensidad de la cercanía dependiendo de la vocal, -ella es de altura básica, -elle en altura intermedia, -ello y -ellu situándose todas en alturas importantes. Cercano a lo Alto significa ser más “Bajo” y por construcción semántica el castellano lo utiliza como diminutivos (“arandilla” en navarra es el arandano).
El ejemplo paradigmático de esta construcción bajo las formas -ir / -iri es el apellido toponímico ZUBIRI (cerca del puente) o MENDIRI (cerca del monte). Esta misma huella morfológica se advierte con nitidez en la toponimia de la península ibérica y el área pirenaica a través de formas como Alciri, Sant Quiri, La Valiri, Liri, Ibiri, Planell de Nyiri o el Tuc de Mostiri.
Otros ejemplos:
- ir / irri > iri
- ir / irru > iru
- er / erri > eri
- ur / urri > uri
- el / ella > ela
- el / elle > ele
- el / ellu > elu
- ol / olla > ola
- ol / olle > ole
- un / unna > una/uña
- on / onna > ona/oña
- en / enna > ena/eña
- en / ennu > enu/eñu
- an / anno > ano/año
- an / anna > ana/aña
ARBURU es el pico hermano del BIZKARGI (BURU es cabeza) y ARGANA es un barrio de Gernika situado en lo alto de una elevación intermedia. GANNA, GANA o GAÑA disponen de su locativo prefijado k/G (kAN/gAN) y su participio pasivo (-NA), hace referencia a lo situado en la parte superior o la parte de arriba. Rápidamente entenderá el lector que alguna vez ha pasado por la N-III el topónimo madrileño Arganda (*ar-gan-ata>Arganta>Arganda) y que literalmente significa “Junto al elevado portillo/camino”.
"-a" ORGÁNICA.
En euskera, algunos sustantivos, terminan en “-a”, propia del sustantivo y recibe el nombre de “A organikoa”. (AMA, AITONA, AMONA, AITA, AMAMA, ANAIA, ALABA, OSABA, etc).
En nombres propios de lugar tenemos “a” orgánica: Araba, Gipuzkoa, Nafarroa, Zuberoa, Aia, Donostia, Errenteria, Hendaia, Pasaia, Zumaia, etc. Pero hay otra cuya "a" no es orgánica: Bizkaia, Ermua, Azkoitia, Azpeitia, Iruñea, etc. En el euskera bizkaino, se da la distinción del artículo en vocablos terminados en -a, ALABA (hija) / ALABEA (la hija).
Es posible que en el IBARRA del siglo I d.C aparecido en Pasenzuela se esté confundiendo el artículo con una "-a" orgánica, una vocal que forma parte de la raíz de algunas palabras desde el proto-euskera (ej: ERROTA, ELIZA, BARRA) y no cumple función de determinante. Eso significaría que nuestro IBAR moderno ha perdido la vocal final, presente en su forma del proto-euskera. Eso es posible, y es muy común. Lo mismo se puede proponer para el termino ARAN, una pérdida de vocal orgánica [a]: *ar+anna > ARANA > ARAN
AR es un Pico, Peña, Elevación, Punta. Y el sufijo de cercanía compuesto -ANNA/-ANA/-AÑA es asociado a “Bueno” porque también es sinónimo de “Protección”, situándose todos estos topónimos cerca de las peñas, bajo la protección de ellas o poblados protegidos por elevaciones o peñas. Idem: -ONNA/-ONA/-OÑA .

*ar+anna > ARANA es un espacio “protegido” por Picos/Peñas (pinchos), en definitiva, un terreno rodeado de Picos. Lo mismo es una castaña<castanna, en vasco GAZTAÑA/GAZTAINA. ARANA>ARAN que es un fruto rodeado de espinos, y tanto el endrino o arañon (Prunus spinosa) como el ciruelo (Prunus insititia) tienen espinas para proteger el fruto (bot. ARAN/ARANTZE= ciruela, endrino). OKARAN y OKANA también se llama a la ciruela y BASOKARAN al endrino (dialecto bizkaino). ARANTZA en vasco es una “espina/o”, que evoluciona desde *aranaka>ARANTZA, tras mutar /k/ hacia un valor / t͡ʃ / ch / t͡s / s / ss / x /, como el inglés cherry < cerasus en latín (cereza), o Elche<Elike<Iliki.
En castellano, según la RAE, arana es sinónimo de “embuste, trampa, estafa” y su origen es incierto. https://dle.rae.es/arana

La forma de nombrar a un árbol o fruto por sus características (pj la protección de sus “espinas”) es común, la palabra griega primitiva para el cerezo silvestre era kerasós (κερασός), proviene de la palabra griega kéras (κέρας) significa "cuerno". En griego antiguo ákantha (ἄκανθα) es una “espina vegetal”, y se asocia a la raíz ak-, que significa "punta" o "agudo" (la misma que nos dio la palabra acanto, acantocéfalo, acróbata o acmé). Hoy, en castellano se dice cereza, cerasus en latín y cerezia la evolución en el latín vulgar tardío, cerise en francés, cherry en inglés, kiraz en turco.

(imagen: prumus espinosa)
KERIXE/KERIZA en vasco probablemente tiene otra etimología, ya que KERIZA además de cereza también significa “abrigo, refugio, asilo; amparo, protección, apoyo, favor”. Originada por la raíz de elevación KER- pirenaica (Cerretanos, Cerler, Cerdaña catalana, Ceret, Puig-Cerdá, Ausoceretes, etc.) de donde salen las voces vascas:
- KERA: parada, alto, pausa
- KERDA: garpa, carpa, gajo de uva
- KERE: casa, morada, vivienda.
- KERETA: caseta para curar quesos; puerta rustica, cancela; emparrado, enrejado, enverjado, zarzo.
- KERETE: idem anterior.
- KERIZU: abrigo, refugio, asilo; amparo, protección, apoyo, favor; cereza.
- KERIZPE: abrigo, refugio contra el sol; puerto, asilo; amparo, defensa, protección; cárcel prisión, encierro.
En el griego antiguo ciruela es proúnē (προούνη) o proûnon, en la Antigua Roma, la palabra se consolidó como prūnus para el árbol y prūnum para la fruta. Los filólogos han demostrado que proúnē no se puede dividir o explicar usando el vocabulario tradicional del griego antiguo. Es una palabra que los griegos "adoptaron" del exterior.

(imagen: prumus domestica)
Es conocido que el proto-celta, tiene un problema con la fonología de -ka-, este vocalismo en [a] viola las reglas de formación de raíces PIE. Por ello Ranko Matasovic, filólogo de la Universidad de Zagreb, en su diccionario etimológico del proto-celta apunta a la posibilidad de que algunas palabras fueran prestadas de alguna lengua NO INDO-EUROPEA. Ese vocalismo en [a], contraria a la formación de raíces PIE, ¿puede ser motivo de la perdida de la vocal final de IBARRA transformándolo en IBAR, y este ARANA en ARAN.
Apellidos de origen vasco que comparten la raíz Aran- (que significa "valle, endrina o ciruela"):
- Arana
- Aranaga
- Aranaz
- Aranburu (o Aramburu)
- Arancibia
- Aranda
- Arandía
- Arane
- Araneta
- Aranguren
- Aranjo
- Aranluce
- Arano
- Aranosa
- Aransay
- Aranzadi
- Aranzábal
La caída de la -a final también se debe a un fenómeno de énclise, y los términos llamados "enclíticos" tienen tendencia a debilitarse (Michelena, 1990: 236), provocando posteriormente el amortiguamiento del sonido que se ha convertido en final. Según Luis Michelena, la forma verbal DUT (lo tengo) proviene de un prototipo *duda; en forma intermedia DUD atestiguada en Roncales y en Oihe-nart (*duda > dud > dut). Lo que nos permite deducir la siguiente evolución: *ibi+arra > IBARRA > IBARR; *ar+anna > ARANA > ARAN.
En la lingüística histórica vasca, se explica que el proto-euskera no tenía artículo. Se toma al artículo determinado del euskera que conocemos hoy (el sufijo -a) como una innovación posterior que se desarrolló en época altomedieval a partir de un pronombre demostrativo de lejanía. Este artículo singular -a, se cree que procede del demostrativo de tercera persona o lejanía (h)ar, (ese de allá) como en latín ille, que claramente encontramos en los términos declinados GIZON-ar-en, EMAZTE-ar-i, etc. La explicación más extendida es que la vibrante final -r habría sido borrado tras el uso repetido en posición atonal del “artículo” vasco: *(h)ar > -a (Gavel, 1921: 216, § 95).
Expertos como Joseba Lakarra y Joaquín Gorrochategui sostienen que este proceso de creación del artículo ocurrió con posterioridad a los s. VII-VIII, en época similar a las lenguas germánicas y en los romances. Pero en griego el artículo sí que es antiguo. Quizás se debiera interpretar esta teoría del articulo desde diferente perspectiva.
Bibliografía.
- Wikipedia
- https://machbel.com/recorrido-espectacular-por-el-valle-del-ason-en-cantabria-oriental/