<<la aparente cercanía fonético-fonológica del protocéltico con respecto al vascónico-aquitano en algún aspecto puede deberse a contactos lingüísticos muy antiguos y que ello es compatible con que una lengua VASCÓNICA fuese la lengua preindoeuropea de sustrato del protocéltico.>> Juan Luis García Alonso. Dpto. Filología Clásica e Indoeuropeo Universidad de Salamanca. 

En el artículo "CONTACTOS LINGÜÍSTICOS VASCÓNICO-CÉLTICOS ¿FENÓMENOS DE SUBSTRATO?", Juan Luis García Alonso (Universidad de Salamanca, 2023) investiga la posibilidad de que algunos de los rasgos fonológicos más característicos de las lenguas célticas (específicamente la lenición y la pérdida del fonema *p) se deban a la influencia de una lengua de sustrato afín al vascónico-aquitano. El autor argumenta que este contacto se produjo en la mitad meridional de la Galia durante un proceso de sustitución lingüística (language shift).

La indoeuropeización y el vasco-aquitano

El protoindoeuropeo cristalizó en las estepas póntico-caspianas y llegó al corazón de Europa hacia el 2400-2200 a. C.. Su expansión provocó una sustitución lingüística masiva en todo el continente. El vascónico-aquitano es un superviviente excepcional de este proceso. 

Estrabón describía el territorio de Aquitania como un espacio delimitado en forma de paralelogramo, cuyos lados estaban definidos por el río Garona, los Pirineos, el océano Atlántico y los montes Cemenos hacia el este. Los montes Cemenos (en latín, Cebenna o Cemmenus mons) es la denominación histórica y clásica utilizada por autores de la antigüedad, como el geógrafo griego Estrabón, para referirse a la actual cordillera de las Cévennes y, por extensión, a todo el Macizo Central en el sur de Francia.

Geográficamente, este territorio lindaba directamente con lenguas célticas (el galo al norte y el celtibérico al sur), lo que hace muy plausible que el céltico recubriera áreas donde antes se hablaban lenguas de la familia vascónica.

Debate sobre las teorías de origen céltico

El autor evalúa las tres corrientes principales sobre la "patria original" del protocéltico para determinar dónde pudo ocurrir el contacto:

  • Celtic from the East (Hipótesis tradicional): Sitúa el protocéltico al norte de los Alpes (de Francia a Hungría) vinculado a las culturas de Campos de Urnas (1250-1000 a. C.) y Hallstatt (800 a. C.). El problema es que en esa zona no hay evidencias de lenguas celtas en época histórica y la arqueología no encaja bien con las áreas de lenguas más antiguas como el celtibérico o el lepóntico.
  • Celtic from the West (Hipótesis atlántica): Defendida por Koch y Cunliffe, propone que el céltico nació en el suroeste de Hispania en el tercer milenio a. C., vinculada al Bronce Atlántico. El autor rechaza esta teoría argumentando que la lengua de las inscripciones del suroeste no es céltica (ni tartesia). Además, si el céltico se hubiera fragmentado hace 5000 años, habría sido imposible que las lenguas célticas de época romana mantuvieran la coherencia lingüística y la inteligibilidad mutua que muestran los datos históricos.
  • Celtic from the Centre (Hipótesis gala): Propuesta por Sims-Williams, sostiene que el céltico se expandió desde Francia durante el primer milenio a. C.. García Alonso apoya esta postura porque mantiene al celta en una posición geográfica central y cercana a la familia itálica (con la que comparte una etapa de convivencia previa). El escenario ideal para el contacto con el sustrato vascoide es, por tanto, el centro-sur de la Francia actual.

(Imagen: teoría de Kaino Kalevi Wiik profesor de fonética en la Universidad de Turku, Finlandia. Ba= baskonico)

Los sistemas consonánticos en contacto

Cuando una población cambia de lengua (language shift), transfiere sus hábitos articulatorios a la lengua victoriosa. Para entender el impacto de este fenómeno, el artículo contrasta ambos sistemas:

El protovasco y la intensidad articulatoria

Según las reconstrucciones de Martinet, Mitxelena y Lakarra, el sistema consonántico del protovasco no se basaba en la sonoridad (sordas vs. sonoras), sino en la intensidad articulatoria (fuertes vs. débiles):

Esta oposición por intensidad se neutralizaba en posición inicial y final de palabra, pero se mantenía plenamente en posición intervocálica.

El "filtro" del sustrato sobre el pre-protocéltico

El indoeuropeo pre-protocéltico llegó a la zona con un sistema basado en la sonoridad (Sordas, Sonoras y Sonoras aspiradas). Al intentar aprender esta lengua, los hablantes de sustrato vascoide operaron una reestructuración fonológica debido a sus propios hábitos nativos:

  1. Pérdida de la aspiración: La serie de sonoras aspiradas (*bh, *dh, *gh) resultaba muy compleja y tendió a equipararse con sus oclusivas nativas de baja intensidad, terminando por fusionarse con las sonoras simples (*b, *d, *g).
  2. Creación de alófonos intervocálicos: Las oclusivas en posición intervocálica se pronuncian de forma natural con menor intensidad. Los hablantes del sustrato (acostumbrados a diferenciar la intensidad en el interior de la palabra) pronunciaron las sordas y sonoras intervocálicas con alófonos mucho más suaves que sus homólogas iniciales. Esto sembró la semilla de la lenición. Con el tiempo, estos alófonos se convirtieron en fonemas independientes en las lenguas célticas históricas.
  3. Pérdida de /p/: El protocéltico eliminó la *p indoeuropea en posición inicial e intervocálica. El autor destaca que el protocéltico es la única rama indoeuropea occidental que muestra esta pérdida, y resulta ser la única que estuvo en contacto directo con el proto-vasco y el ibérico, lenguas que curiosamente carecían del sonido /p/. (el pre-protovasco SI tenia sonido /p/)

Conclusión y repercusiones en el Romance occidental

El artículo concluye que la divergencia del antiguo grupo lingüístico ítalo-celta se debió a que sus hablantes se asentaron sobre sustratos totalmente diferentes. Mientras que el protocéltico se configuró sobre un sustrato vascoide en la Galia, el protoitálico se consolidó sobre un sustrato de la familia etrusco-rética (que no conocía oclusivas sonoras, solo sordas y aspiradas).

(imagen cedida por Roland M.Roy)

Esta división prehistórica dejó una huella indeleble que se repitió siglos más tarde tras la expansión del Imperio Romano:

  • Romance Occidental: Las regiones que previamente hablaban lenguas celtas (Galia, Hispania) heredaron esta tendencia articulatoria y desarrollaron una lenición intervocálica en sus lenguas romances (por ejemplo, el paso de caballo en castellano a la fricativa, o a la /v/ en el francés cheval).
  • Romance Oriental: Las regiones bajo influencia histórica de sustratos itálicos o etruscos (como el italiano central o el rumano) no desarrollaron este tipo de lenición intervocálica.

Léxico comparado con el baskonico.

Hay una gran cantidad de palabras en el Léxico protocelta reconstruido que no se puede atribuir a ninguna raíz Proto-IndoEuropea, y que, por lo tanto, es muy probable que hayan sido tomados prestados de algún país que no sea IndoEuropea. En algunos casos, hay varios cognados probables en los dialectos vecinos del IndoEuropeo (itálico, germánico), pero la reconstrucción de la forma en la raíz muestra claramente características que no son IndoEuropeas, lo que nuevamente hace probable que la etimología celta en cuestión haya sido tomada prestada de algún país o de una lengua de sustrato NO Indo-Europeo. Ranko Matasovic presenta una lista alfabética de formas proto-celtas para las que se puede asumir un origen desde sustrato. Y aclara que, es probable que el étimo celta en cuestión se haya tomado de alguna lengua de sustrato NO INDOEUROPEA, y que varias de estas palabras, para las que se puede asumir un origen de sustrato, solo tienen reflejos en britónico y goidélico. Este vacío en el conocimiento puede ser, por supuesto, consecuencia de la deficiente documentación del galo, lepóntico, celtíbero, pero, principalmente por no tener presente a lenguas no indoeuropeas vecinas como el ibero y el baskonico.


Bibliografia: