El antiguo término "keltoi" puede haber sido usado para hacer referencia a un tono de piel más oscura, gentes cuya economía no era tan agrícola como en el sur europeo. Con la misma raíz KEL- esta la ciudad bética de las “peñas negras” llamada Celti (Peñaflor).

El término "Keltoi" (Κέλτοι) es la palabra en griego antiguo que utilizaron los primeros historiadores y geógrafos griegos para denominar a los pueblos celtas. Representa el registro histórico escrito más antiguo que existe sobre esta civilización centroeuropea.

El geógrafo e historiador griego Hecateo de Mileto utilizó por primera vez la palabra Keltoi hacia el año 517 a.C. al describir a los pueblos que habitaban cerca de la colonia griega de Massalia (actual Marsella). Más tarde, el célebre historiador Heródoto también los mencionó formalmente, ubicándolos geográficamente más allá de las Columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar) y en las fuentes del río Danubio.

Julio César proporcionó la prueba histórica definitiva sobre el uso de estos términos en la mismísima primera frase de su famosa obra De Bello Gallico (La guerra de las Galias). En el año 51 a.C., el general romano escribió:

"Gallia est omnis divisa in partes tres... tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli appellantur."

(La Galia está dividida en tres partes... la tercera habitada por los que en su propia lengua se llaman celtas y en la nuestra “galos”)

La palabra “Celta" llegó al español a través del latín Celtae, el cual adaptó el término griego antiguo Κελτοί (Keltoi) o Κελτάι (Keltai). La lingüística histórica moderna sostiene que los griegos no inventaron la palabra de la nada, sino que la tomaron prestado un término indígena (una raíz protocelta o indoeuropea). Existen tres teorías principales sobre su significado original.

  • Muchos filólogos proponen que se deriva de la raíz indoeuropea *kel- / *kal-, que significa "golpear", "empujar" o "impulsar". La palabra se traduciría originalmente como "los guerreros" o "los que golpean duro".
  • Otros lo vinculan al indoeuropeo que deriva de una raíz relacionada con "ser alto" o "elevarse" (la misma raíz que dio origen a la palabra latina celsus, que significa "alto" o "elevado")
  • Una tercera propuesta lo toma como "los ocultos". Tradicionalmente se decía que venía de la raíz griega *kel- que significa “ocultar”, teorizando que significaba "los que viven escondidos en los bosques". La lingüística moderna la considera una etimología popular sin fundamento real.

KE > HUMO

khe es un término muy antiguo, expresión protoeuropea, universal y prehistórico. Los humanos se veían afectados por el humo, y eso les provocaba tos. El sonido de la tos se representó como khe y, mediante un cambio semántico natural, también llegó a designar al humo. El término khe  como ''tos / humo'' se encuentra desde el Cáucaso: Circas k'e como ''humo'', Chech khe es ''tos'', Avar q:é-, Dargwa qhe, Sandzhi q:eh , Nakh qxe es ''fuego''; pasando por el birmano khewh es ''humo''; en  Lau-chang khe es ''quemar''; los Inuit dicen eke ''fuego''; en lenguas hokanas de indígenas americanos qhe es ''humo''; el rauch alemán proviene del antiguo nórdico reykr (suena de forma muy similar a "REI-kər"), pero el mas interesante es el egipcio antiguo khet es humo; la palabra para el color negro es kem , y kemet se traduce literalmente como "La Tierra Negra"; En Touareg kel es "la gente o el pueblo" , teqqet es "quemar" y eqqed es "quemarse" : pero en vasco  KE / EKE es "humo" del hogar.

En la lengua ancestral de los Keltoi o proto-celta, existían dos raíces principales aceptadas para describir el humo:

  • *mūko- o *muk-V-: Es la raíz lingüística más sólida. Hacía referencia directa al humo denso que surge del fuego.
  • *dengwo-: Se utilizaba tanto para hablar de "humo" como de "neblina" o "vapor".

Esta raíz mutó con los siglos dando lugar a variaciones en dos ramas lingüísticas diferentes (Goidélica y Britónica): En la rama Goidélica (Celtas de Irlanda y Escocia) tienen de la evolución de las antiguas palabras nativas para conceptos vinculados a la niebla espesa o al vapor del hogar:

En Irlandés se dice deatach; en Gaélico Escocés es ceò (keò/kiò, se usa ampliamente para el humo ligero).

La rama Britónica (Celtas de Gales y Bretaña) derivan directamente de la raíz protocelta *mūko- a través del filtro fonético de la isla de Gran Bretaña en Galés se dice mwg (se pronuncia de forma similar a "mug"); Bretón es moged; en Córnico es mog.

Aunque los célticos también describian tonos de color similares, los diferenciaban el uso de sus raíces:

  • *keiros se utilizaba para denotar una tonalidad oscura o negra tiznada (similar al color del carbón o la noche).
  • *dusnos se empleaba de manera específica para referirse al color marrón, castaño o moreno (el color de la tierra, la madera o el cabello castaño).

En el protocelta *keiros evolucionó directamente al irlandés antiguo como cíar, término que significa "oscuro" o "negro azabache".

El lambdacismo

En la lingüística histórica indoeuropea el paso de raíces con R a variantes con L es un fenómeno documentado, y se puede aplicar directamente al origen de palabras como KELTOI. Para proponer que KELTOI es una derivación desde la raíz KER, que evolucionó a KEL, debemos ver las posibles raíces prehistóricas de las lenguas participantes y la evolución fonética general.

El lambdacismo es el fenómeno de la conversión de un sonido en /l/, generalmente desde una /r/ y es un fenómeno de relajación articulatoria. Para que una /r/ mute a /l/, debe encontrarse en posición implosiva (al final de una sílaba o antes de otra consonante, como en: puerta >> puelta; o en posición final: hacer >> hacel; el latino arbor >>arbol.

En las lenguas antiguas de donde nacen el griego, el latín y el protocelta, existía una alternancia constante entre la R y la L (llamada alternancia de líquidas). Los lingüistas han demostrado que muchas palabras que hoy llevan "L" empezaron con "R"; por ejemplo, la raíz protoindoeuropea original "golpear" se reconstruye como *ker- (asociada a cortar, romper o herir) y en la rama que dio origen a los pueblos centroeuropeos, esa consonante líquida vibrante se lateralizó, mutando en *kel- o *kelh₂- (que significa batir, empujar o golpear duro).

Parece que estamos ante un paralelo a la raíz *kar-/ *kal-, muy extendida en la toponimia y el léxico general indoeuropeo, un ejemplo significativo de la persistencia, a lo largo del tiempo, de palabras y raíces. Persistencia que se manifiesta en los topónimos y en fenómenos morfológicos y fonéticos que se producen especialmente durante el paso de un sistema lingüístico pre-indoeuropeo, a otro indoeuropeo. Como describen A. Tovar y F. Villar, el análisis de la presencia de la raíz *kar-/*kal- en la toponimia europea, y especialmente en la Liguria italiana, es posible intuir un sistema toponímico prehistórico, de topónimos y orónimos se remonta sin duda al Neolítico, pero es posible inferir un origen aún más antiguo y remoto, atribuible al Paleolítico Superior.

Posiblemente en Europa Central se estandarizó la raíz indoeuropea con "L" (*kel-), construyendo el sufijo de participio *kel-to , que significaba literalmente "los que golpean", es decir, "los guerreros". Es esta forma nativa con "L" (*kelto) fue la que escuchó el geógrafo Hecateo de Mileto en el año 517 a.C., transcribiéndola formalmente como Keltoi (Κελτοί).

Pero si asumimos que otra raíz no indoeuropea, KER-, perteneciente a otra familia lingüística pero que participo de la formación de estas, el cambio a KEL también se vuelve teóricamente posible. Entonces este kel-to puede tener otro significado diferente al tradicionalmente dicho de "los guerreros". La terminación -to en *kel-to es un sufijo de participio pasivo estrictamente indoeuropeo.

El catedrático de Lingüística Comparada en la Universidad de Colonia, Jürgen Untermann dijo: “..puede pasar por verosímil, que Celti sea un nombre de raíz ibérica, cuya semejanza con el etnónimo indoeuropeo se debe a homofonía casual. Hay que anotar, que en las inscripciones ibéricas existe un segmento kelt-, contenido en palabras de significado desconocido, pero seguramente no de función etnonímica: aparece en los antropónimos keltarerker y aitikeltun (estela de Fraga, MLH III D.10.1 y plomo del Llano de la Consolación, G.15.1), y en keltibeles, probablemente el título de un funcionario, que se da siete veces en los plomos del Pico de los Ajos (F.20.2 y 3)” 

En la Europa prehistórica (antes del 2500 a.C.), coexistían lenguas paleo-hispánicas, ligures, tirrenas, aquitanas y de otras familias hoy extintas. En muchos de estos sustratos mediterráneos, los sonidos R y L eran intercambiables o dialectales. La raíz fósil pre-indoeuropea paneuropea muy potente, reconstruida comúnmente como *kar- o *ker-, que significa "roca dura", "peñasco" o "materia dura". En la toponimia y el léxico residual europeo, se observa que esta raíz mutaba con facilidad a formas con L (*kal- / *kel-), manteniendo exactamente el mismo significado de "piedra" o "fortaleza de piedra". De ahí que muchos lingüistas conecten palabras de origen prerromano como quer (peña) con raíces fósiles europeas que dieron lugar a términos como calz o calavera (originalmente "concha" o "piedra dura").

Hoy sabemos que los ibéricos campaniformes y los LIGURES participaron en la formación genética y cultural de los pueblos celtas del Hallstatt. Aviano nos indica que los Ligures fueron expulsados de frisia por los keltoi, que eran originales del “mar del norte”. Empujados por los keltoi llegaron los Ligures hasta los Alpes, remontando el Rin, el Loira, el Rodano.

Los lingüistas históricos como Francesco Perono Cacciafoco han demostrado que esta raíz *kar- / *ker- alternaba de forma idéntica con una variante *kal- / *kel-, manteniendo exactamente el mismo significado geográfico de "zona rocosa" o "piedra calcárea", en regiones como la Liguria antigua (norte de Italia y sur de Francia) y los Pirineos.

Y mientras lingüistas e historiadores como Schulten catalogaron al vasco como una lengua ligur, vemos como una antigua zona ligur y con fuerte sustrato genético vasco (la bretaña francesa), es una zona geografica donde KER- está presente en muchisimos topónimos. KER en idioma bretón significando "pueblo", "aldea", "caserío", originalmente significaba "recinto". Y este es un prestamo desde una lengua NO indoeuropea, puesto que deriva, según los celtistas, de la palabra proto-celta *kagro- (recinto, fuerte), que da en Gales caer, en Córnico caer (Cornualles) tienen el mismo significado de "pueblo" o "caserío", y como hemos visto la bretona ker < caer (la C romana suena igual a K) tienen el mismo significado. Sabemos que es un prestamo por la fonología de -KA-, donde el vocalismo en [a] viola las reglas de formación de raíces PIE y sumado a la distribución de ejemplos en el noroeste de Europa. Por ello Ranko Matasovic, filólogo de la Universidad de Zagreb, en su diccionario etimológico apunta a la posibilidad de que estas palabras fueran prestadas de alguna lengua NO Indo-Europea. Para nosotros es clara la relación con el iberico, por la densidad en todo el Pirineo (Cerler, Cerbi, Cervoles, Ceresa, Cerretanos, Puig-Cerdá, Cerdeña, etc).

KE, KEA, KEE, KEI, KER-/KEL- en vasco es “humo”.

  • KERA: parada, alto, pausa
  • KERDA: garpa, carpa, gajo de uva
  • KERE: casa, morada, vivienda.
  • KERETA: caseta para curar quesos; puerta rustica, cancela; emparrado, enrejado, enverjado, zarzo.
  • KERETE: iden anterior.
  • KERIZA: abrigo, refugio, asilo; amparo, protección, apoyo, favor; cereza.
  • KERIZU: idem anterior.
  • KERIZPE: abrigo, sombrio, refugio contra el sol; puerto, asilo; amparo, defensa, protección; cárcel prisión, encierro.
  • KERTO: secadero de quesos.
  • KEKEINU: ahumado.
  • KEI-ALDI: ahumada, humarada.
  • KEITU: ahumar, fumigar, humear.
  • KEI-KIO: amargor de los alimentos curados al humo.
  • KERPA: “roña” de la piel.
  • KERESTU: ahumar.
  • KELAR: hollín
  • KELDER: hollín.

KERR- 

  • KERRADA: hollín.

  • KERRAN: asador, estaquilla, varilla para asar; padrastro de los dedos.
  • KERREN: asador, estaquilla, varilla para asar (brocheta, el pincho)
  • GERREN: asador (brocheta, el pincho); espada florete, estoque; bayoneta; animal muy flaco, extenuado, pilongo, magro.

En el ámbito de las lenguas pre-indoeuropeas (el sustrato lingüístico previo a la llegada de los indoeuropeos a Europa), la evolución de una raíz KER a KEL es fonéticamente posible y altamente probable, debido a la inestabilidad de las consonantes líquidas (R/L) en lenguas antiguas de morfología aglutinante o aislada. Es muy posible que KELtoi haga referencia a un color, y sea un adjetivo desde un KER- >> KEL-, de significado parecido o similar a “asado”, “quemado”, “tostado” “humo”, “moreno”, “tatuado”.

Como lo son las “peñas negras” de Celti (Peñaflor) una ciudad en la bética romana. En gallego y asturleonés existe el adjetivo cebo o cervo, que se utiliza específicamente para describir a las vacas, ovejas o cabras que tienen un pelaje marrón muy oscuro, “casi negro”.

 

Es muy probable que KEL- , por semántica, también fuera usado para hacer referencia a “cenizas” (KELAR es hollín en vasco), o a “los incineradores” (Campos de Urnas) que comenzaron su aparición en la zona media del Danubio. Dispone el irlandés antiguo la voz cern (vasija) que deriva de *ker-nā- (vasija) o URNA, como derivado de <*kagro-, un préstamo NO PIE.

Nos decantaremos por el adjetivo, que sirve para describir el tono de piel. Hoy sabemos más sobre los tonos de piel de las gentes antiguas, gracias a la genética, que ha ido rompiendo moldes establecidos en los tiempos modernos.

Descubrieron en la isla de Lolland los restos genéticos de una niña escandinava del 3700 a.C. (Lola) estaba más emparentada con los cazadores-recolectores occidentales de Europa continental que con los cazadores-recolectores de Escandinavia central y curiosamente la niña tenía PIEL OSCURA, PELO CASTAÑO OSCURO Y OJOS AZULES. Por la datación sugerida podría ser una de las primeras personas neolíticas de Escandinavia o la última cazadora-recolectora, ya que este fenotipo estaba muy extendido en la Europa mesolítica y que la propagación adaptativa de la pigmentación clara de la piel en las poblaciones europeas solo ocurrió más tarde en la prehistoria. 

Otros restos fueron recuperados en el importante yacimiento mesolítico de Kanaljorden, junto al río Motala ström en Suecia (entre el 6000 a. C. y el 5700 a. C.). Los estudios de fenotipo indican que, al igual que otros pre-neolíticos como La Braña 1 de España o Loschbour en Luxemburgo, probablemente tenían la PIEL OSCURA Y LOS OJOS AZULES O CLAROS. Con un 81% de ancestría de Cazadores-Recolectores Occidentales (WHG) y un 19% de ancestría Euroasiática del Norte Antigua (ANE). El cráneo de Motala12 ("Ludvig") fue descubierto empalado en una estaca de madera bajo el agua de un antiguo lago prehistórico. Estos "sobrevivientes" WHG escandinavos podrían haber desencadenado el resurgimiento de la ascendencia de cazadores-recolectores que se propone que ocurrió en Europa central entre 7000 y 5000 BP.

 

Las tribus que habitaban a las orillas del Mar del Norte, en la desembocadura del Rin o en la península de Jutlandia (como los cimbrios) son citados como "keltoi" en los textos de Posidonio.

Posidonio de Apamea viajó por la Galia poco después de que Roma sufriera la invasión de estos pueblos originarios de la península de Jutlandia (actual Dinamarca) y las costas del Mar del Norte. Y Estrabón, quien también leyó a Posidonio, confirma que los cimbrios huyeron de sus tierras debido a una gigantesca inundación del Mar del Norte (Cimbrica cherchonesus) que tragó sus costas. En su huida hacia el sur, arrastraron a tribus vecinas (como los tigurinos). Los druidas recordaban este cataclismo marítimo como el causante de que muchos grupos norteños bajaran a asentarse definitivamente en la Galia (y Britania).

Es importante destacar que el término "celta" englobaba a una enorme amalgama de tribus y no a una raza pura. Por ejemplo, el historiador romano Tácito menciona en su obra Agrícola que los Silures (una tribu celta que habitaba en el actual Gales) tenían una tez notablemente más morena y el cabello oscuro y rizado en comparación con las tribus del norte de Britania o de la Galia, lo que demuestra que existían variaciones y mestizajes regionales dentro del propio mundo “celta”.

 

La piel oscura de Lola y de los cazadores-recolectores europeos perduró durante muchísimo más tiempo del que la ciencia estimaba en un principio. Recientes estudios genéticos masivos que analizan el ADN de cientos de individuos prehistóricos demuestran que la piel oscura siguió siendo el rasgo mayoritario en Europa hasta hace unos 3.000 años, extendiéndose con fuerza durante la Edad del Cobre e incluso bien entrada la Edad del Bronce. El gen SLC24A5 en su variante clara no es originario de Europa, sino que llegó al continente de la mano de las migraciones de los primeros agricultores de Anatolia (actual Turquía). Al mezclarse con los cazadores-recolectores locales (que eran de ojos azules, pero piel oscura, como Lola o el Hombre de Cheddar), la piel comenzó a aclararse muy lentamente.

Adrian Targett, un profesor de secundaria, coincidía en la prueba de ADN con el Hombre de Cheddar. Adrian nacido cerca del lugar de descanso final del Hombre de Cheddar, y aún ostenta el récord del "es el descendiente más lejano rastreado por ADN". 

Los científicos explican que Lola y sus contemporáneos no tenían una urgencia evolutiva por aclarar su piel. Al llevar una dieta de cazadores-recolectores sumamente rica en grasas animales, pescado azul y carne de caza, obtenían toda la vitamina D que necesitaban directamente de los alimentos. Su piel oscura funcionaba perfectamente porque no dependían del sol para sintetizar este nutriente esencial. El verdadero cambio genético comenzó cuando las poblaciones europeas abandonaron la caza, la pesca, el pastoreo o adoptaron la agricultura de forma masiva.

Los mapas genéticos obtenidos en investigaciones recientes indican que durante la Edad del Bronce (la época en la que empezaron a surgir los campos de urnas en el Danubio) alrededor del 50% de la población europea todavía conservaba un tono de piel oscuro o intermedio. El famoso "Hombre de Hielo" (Ötzi), que vivió hace unos 5.300 años en los Alpes, tenía un tono de piel notablemente más oscuro que el de cualquier europeo del sur actual.

En la Edad del Bronce Europa Occidental, Europa Meridional, Rusia y Asia Meridional siguen mostrando una mayor frecuencia de fenotipos de piel oscura (22 muestras), pero también observaron un aumento en los fenotipos intermedios en Europa Central y Europa Centro-Oriental, así como su primera aparición en Rusia (15 muestras en total). El fenotipo claro surgió en seis muestras de la República Checa, Dinamarca, Estonia, Francia, Gran Bretaña y Hungría.

No fue hasta la Edad del Hierro (entre el 3000 y el 1700 antes del presente) cuando los genes de la piel clara (como el SLC24A5 y el SLC45A2) alcanzaron un porcentaje estadístico dominante en Escandinavia y el resto de Europa Central. Una sorprendente evidencia genética sugiere que la mayoría de los europeos pudieron haber tenido piel oscura hasta hace tan solo 3000 años.

“Solo en la Edad del Hierro la frecuencia de pieles claras igualó la de pieles oscuras”

Silvia Perretti et all. 2025.

En genética se llama un barrido selectivo (selective sweep) y la presión evolutiva se aceleró drásticamente debido a la dependencia total de una dieta agrícola basada en cereales (pobre en vitamina D) en regiones con muy pocas horas de sol. Los individuos con las mutaciones de los genes SLC24A5 y SLC45A2 sintetizaban mejor la vitamina D, sobrevivían más y tenían mayor descendencia.

La consolidación de la piel pálida en el continente fue un proceso mucho más tardío, complejo y "en mosaico" de lo que la ciencia clásica suponía. Para cuando los celtas y los pueblos nórdicos antiguos entraron en contacto con el Imperio Romano, el fenotipo pálido ya se había fijado casi por completo debido a la intensa presión agrícola y climática.

(imagen: un Sami escandinavo)

SI, keltoi puede ser un término usado para hacer referencia al tono de piel más oscura, gentes cuya economía no era tan agrícola como en el sur. Como el topónimo Celti, la ciudad bética de las “peñas negras” (Peñaflor). 

Parece que el nombre GALATI también es un adjetivo que se les dio a los celtas debido a su tez. En griego gala es “leche”, y Galatei podría significar “de tez tan blanca” como la leche (véase la Vía Láctea, la ninfa Galatea...).

Preguntémonos como se diría “Sierra Morena” en aquella paleo-lengua de la zona bética:  Keltiki?

En el Libro III, Capítulo 1, Apartado 6, Estrabón explica la composición del suroeste peninsular. Menciona textualmente que los CELTICI son vecinos de los turdetanos y que habitan las tierras entre el río Anas (Guadiana) y el Baetis (Guadalquivir). Siendo SIERRA MORENA el principal elemento geográfico que se extiende entre esos ríos. Una cadena montañosa formada por rocas muy antiguas, duras y oscuras como las pizarras oscuras, las cuarcitas negras y los esquistos. El reflejo de estos minerales tiñe el suelo y los afloramientos rocosos de un tono grisáceo, pardo y negruzco. Por ello el nombre de Sierra “MORENA” se debe, principalmente, al color oscuro de sus materiales geológicos, lo que le da un aspecto sombrío y pardo cuando se contempla desde la distancia. Una sierra donde la explotación de Minas de Riotinto y el procesamiento del mineral sumergió a toda Sierra MORENA y el norte de Huelva en nubes perpetuas de humo sulfuroso, cuyo hollín sabemos se ha posado hasta en los hielos de Groenlandia de aquella época.


Bibliografia: