El poblado de La Custodia fue descubierto por Juan Cruz Labeaga Mendiola en el verano de 1971. La Custodia está situada al suroeste de Viana (Navarra) en tierras limítrofes con Álava y La Rioja, a unos dos kilómetros de aquella ciudad y a unos seis kilómetros de Logroño. La tesis de identificar la Uareia berona en el yacimiento La Custodia comenzó a ser defendida por U. Espinosa ya en 1990 y actualmente ha sido aceptada por eminentes arqueólogos e historiadores, pero con los nuevos datos no es del todo concluyente.

La Custodia es un extenso yacimiento prerromano del final de la Edad del Hierro, de algo más de 15 hectáreas de superficie. Emplazado en un modesto relieve que ocupa la horquilla fluvial de los ríos, el Perizuelas y el Longar, situado a tan solo 6 km de Logroño. 

 

El origen de esta población se establece al final de la Edad del Bronce o a comienzos de la del Hierro y debió estar ocupado el primer recinto fortificado de planta triangular, que extiende su vértice hacia la unión de ríos por el sur. Posteriormente, es en el contexto de la primera ocupación romana del valle del Ebro cuando este pequeño poblado se transformó en un gran enclave urbano, sin duda la mayor de las ciudades en el tramo de este río comprendido entre las de Tricio y Calahorra.

Durante muchos años se ha creído que La Custodia (Viana) podría ser “la Uareia de los Berones”, una ciudad que Ptolomeo (II 6.54) incluye dentro del grupo de ciudades beronas. Su forma de escritura latinizada se escribe con V, como Vareia, Plinio (3.21) situó en el punto hasta el que el río Ebro era navegable. 

La Custodia fue arrasada por la tropa de Sertorio en la primavera del año 76 a.C., sufrió el fuego y los huesos de sus habitantes aún están sobre el empedrado de las calles, sepultados en el tiempo por las ruinas de los edificios. La excavación arqueológica los ha sacado a la luz y ha determinado que no se volvió a levantar edificio alguno sobre este nivel de destrucción ocasionado, como lo indican otros textos literarios clásicos.

Tito Livio, XCI. Narra las Guerras Sertorianas, describe la destrucción de ciudades afines al bando pompeyano, avanzo con sus tropas por el río Ebro aguas arriba, arrasando las ciudades de Bursao (Borja), Cascantum (Cascante) y Graccurris (Alfaro) hasta Calagurris (Calahorra), y al día siguiente atravesó el ager vasconum y pernocto cerca de la frontera con los berones. Se dice que Sertorio (aliado con los celtiberos), tardó dos jornadas en llegar desde Calagurris a Vareia, después de pernoctar en las fronteras del territorio berón, durante la noche, se dio un enfrentamiento entre el ejército de Sertorio contra jinetes berones y autrigones cerca de la ciudad de Vareia.

 

No se sabe cómo Sertorio pudo cruzar el “ager vasconum” sin oposición alguna, ya que los vascones eran aliados de Pompeyo y hostiles al ejército sertoriano, por ello hay dudas de que el poblado que atacó Sertorio en La Custodia deba identificarse con Vareia.

Todo apunta a que La Custodia, en el ager vasconum junto la frontera con los berones y autrigones, estaba poblado con gentes vasconas, y el Monte Cantabria en la frontera con autrigones, fue el lugar acordado entre estas tribus para el enfrentamiento contra Sertorio. Ahora SI se conoce el resultado del ataque de Sertorio a la Custodia, la ciudad NO sobrevivió NI se enriqueció aún más con Pompeyo. (Este relato tiene gran trascendencia histórica, es la referencia más antigua a los etnónimos Vascones y Berones).

Al ser destruido el poblado de La Custodia, sus moradores fueron dispersados de tal manera, que ya no volvió a ser habitado, y pronto surgieron a su alrededor villas romanas de explotación agrícola en Cuevas, Quilinta, La Aguadera y Sorteban, por citar las más cercanas.

Numerosos historiadores apuntan que la “Uareia berona” fuertemente fortificada debiera estar situada en el Monte Cantabria cercano y no en La Custodia poco o nada fortificada como para ser considerada un oppidum.

El barrio logroñés de Varea contaba con un importante yacimiento romano, a la vez y casi sin mutación el topónimo Uareia. Todo apuntaba que en Varea estaría la Uareia de los Berones. Sin embargo, las excavaciones realizadas en el lugar durante la década de los ochenta y principios de los noventa probaron la ausencia de un auténtico nivel de ocupación prerromano, había evidencias de cultura indígena pero aparecían solo como intrusiones aisladas.

El enclave logroñés de Varea respondía claramente a la Vareia de época imperial, a la mansio Vareia mencionada en los antiguos itinerarios, pero parece que poco tenía que ver con la Uareia aliada de Pompeyo y atacada por Sertorio, aunque no se debe descartar estuviera en el cerro cercano.

La Custodia se asoció con Uareia solo por ser la localidad en donde se hallaron la mayor concentración de la ceca Uarakoś (6 unidades). Se propuso su localización en La Custodia, al considerar que Monte Cantabria fue un hábitat marginal y que el verdadero centro rector de la zona sería La Custodia (Espinosa 1990: 6-7; Martínez Clemente 1994; Labeaga 1999-2000: 171-172, 210-214; Larrauri 2008-2009: 102-104). Otra propuesta plantea que la ciudad indígena estuvo localizada en el yacimiento que se encuentra cercano a Monte Cantabria y que en el siglo I a.C. se trasladó a Varea (Pascual et al. 1998: 15-16, 86, 105-106; Labeaga 1990: 142; TIR J-30, s.v. Vareia, Varia).  

Son principalmente dos posibilidades, dos núcleos con topónimos similares (Viana y Varea) aunque, a no mucha distancia el uno del otro, tenemos otro VARETA cerca de Briones que se localiza más al norte. Las investigaciones arqueológicas han dado mayor precisión cronológica a las evidencias encontradas, y hemos visto que ambos yacimientos no coincidían en el tiempo. La Custodia llegaba al colapso y a la desaparición histórica a la vez que Varea-Logroño emergía como campamento estable de una sección de la legión IV Macedónica, asentada allí desde la guerra de Augusto contra cántabros y astures. 

Sin embargo, va tomando forma una teoría donde se ve reflejada el potencial de la ciudad de La Custodia y que trata de corresponderla con otra ceca que si está a su nivel, con emisiones voluminosas, como fue la de Ba(rr)śkunez, y que en la Custodia tiene su mayor concentración con 36 ases y 16 denarios (52 uds). La ceca de Uarakoś, con calidad muy mediocre y de una cantidad muy reducida, se puedan relacionar con Monte Cantabria u otro hábitat cercano al rio Ebro pero de menor entidad. Esta teoria aleja a Uareia de La Custodia y la acerca más a la logroñesa Varea.

Este gran volumen numismático ha llevado a algunos autores como J.J. CEPEDA a pensar en este poblado como su posible centro emisor, por los escasos ejemplares de estas monedas aparecidas en Pamplona y sus alrededores donde tradicionalmente se ha situado la ceca. (CEPEDA, J.J., Moneda y circulación monetaria en el País Vasco durante la Antigüedad s. II a.C.- V d.C. , Bilbao, 1992, p. 156.). La ceca Ba(rr)śkunez se dejó de acuñar después del conflicto sertoriano y su numerario apenas siguió circulando mucho más tiempo, porque está ausente en los tesoros de mediados del I a.C. (Stefanelli 2017: 197-206), esto acerca aún más su centro productor a LaCustodia, arrasada por Sertorio y aniquiladas sus gentes que jamás volvieron a reconstruirla.

La ceca de Uarakoś, en comparación, es muy mediocre y de una cantidad muy reducida, se pueden relacionar con Monte Cantabria u otro hábitat cercano al rio Ebro pero de menor entidad.

La etimología baskonica de la ceca BarrSkunes también la acerca a La Custodia. Para justificar esta etimología se plantean algunos términos vascos:

  • BARRANDA: Atisbadero, atalaya (de observación); servicio de centinela, acecho; espiar, atisbar (BARRANDAN EGON /estar de centinela o en “la custodia”).
  • BARRANDARI: espía; vigilante, celador, inspector, policía, aguacil, guarda, inquiridor; explorador, curioso.
  • BARRANDERA: canal, esclusa, presa, compuerta, dique; malecón, muelle, dique, muro de contención.
  • BARRENDARI: espía, centinela, detective, emboscado; guardián, custodio, cuidador.

En paralelo, en el DICCIONARIO HISTÓRICO DE LA LENGUA ESPAÑOLA sobre el termino castellano “barra” nos dice:

30. Derechos que se pagan por atravesar un paso. «Los que cogen la barra y portazgos y peages no lo lleven a los clérigos de los que traen puros sus mantenimientos.» Sinod. de Burgos, 1575, lib. 3

El gran numero de téseras encontradas en este yacimiento hace posible fuera zona de “peaje”, bien de transporte fluvial como terrestre.